Hábito y Escudo

Fundación: 1947

Número de Hermanos: 713

Imágenes:

  • Entrada en Jerusalén: El Cristo es de Pio Molar (1925). El resto de imágenes son del imaginero sevillano Manuel Pineda Calderón (1950).
  • Jesús de Medinaceli.- Anónimo.1948
  • Santísimo Cristo de las Injurias.- Blas Molner Siglo XVII
  • Nuestra Señora del Rosario. Manuel Pineda Calderón. 1966

 

Hábito:

Túnica blanca con ribetes en bocamangas en color rojo y botonadura en rojo. Capa y cubrerrostros en color rojo y cíngulo de esparto.

Reseña Histórica:

En 1943 un grupo de niños jugaba a las procesiones en las inmediaciones del barrio de Cantarranas. Esos juegos dieron lugar a una Cofradía que, en diciembre de 1947, quedaba erigida canónicamente en la Parroquia de Santa María con el nombre de Cofradía Infantil de la Oración en el Huerto y Virgen de las Angustias. El periodista y escritor Santos Díaz Santillana asemejaba su fundación a la “parábola del grano de mostaza”  en la revista de la Cofradía del año 1952 .

Vinculados a la Hermandad del Calvario, durante sus primeros años procesionaron como una sección de esta Hermandad hasta fijar su día de salida en la jornada del Lunes Santo. La Junta directiva se reunía en la desaparecida Ermita de la Piedad, situada en la calle del mismo nombre. Curiosamente, en ese emplazamiento, una vez derribada la ermita, se edificaron viviendas y, en sus bajos, se habilitó un local donde se han celebrado las reuniones, tanto de la Junta de Cofradías, como de la propia Cofradía Infantil.

En 1948, sin figurar en el programa oficial, lo hicieron con una imagen del Cristo de Medinaceli de 60 cm de altura cedido por Doña Batilde Martín , una Oración en el huerto, de las mismas dimensiones, que adquirieron con pequeñas aportaciones de sus fundadores en “Las tres campanas” de Badajoz y la Virgen de las Angustias, cedida por las Monjas del convento de El Carmen que regentaban el Hospital Psiquiátrico.

Una imagen mariana que se conserva en la actualidad en una de sus capillas junto a un San Juan y un crucificado. Realizaban Estación de Penitencia delante de la Cofradía del Calvario en la jornada en que ésta procesionaba con similares pasos.

Entre los años 1950 y 1952 encargan las imágenes del Cristo del Beso de Judas y del Apóstol traidor, respectivamente, al escultor Manuel Pineda Calderón. El grupo escultórico fue bendecido el Miércoles Santo de ese 1953 en la Parroquia de Santa María por el Arcipreste Carlos J. Alonso y Rojas. 

El proyecto de este paso, sin embargo, contemplaba dos figuras más que, finalmente, no llegaron a ejecutarse. 

Algo que iniciaron rápidamente los Infantiles, prácticamente desde su fundación, es la edición de una revista informativa de la Hermandad en la que contaban con colaboraciones literarias de escritores y eruditos locales, como Félix Valverde Grimaldi, Francisco Babiano o Santos Díaz Santillana quien definía a los infantiles “tesoneros, continúan el camino que emprendieron, buscando, con la propia perfección, el esplendor del culto, en la más emotiva de las conmemoraciones litúrgicas: la Semana Santa ”.

No será hasta 1956 cuando Doña Bati, en agradecimiento porque a su hijo no le tocó Melilla como destino en el servicio militar, dona la imagen de Jesús de Medinaceli que adquirió en la madrileña Casa de Flandes y que comenzaría a desfilar el Jueves Santo por la mañana.

Pero todavía faltarán algunos años para que la Cofradía se comience a configurar, procesionalmente, como se la conoce en la actualidad. En 1962, la Hermandad del Calvario, ante la imposibilidad de poder procesionarlo, cede a la Cofradía Infantil el paso de la Entrada en Jerusalén, siempre y cuando lo continúen sacándolo en procesión. A partir de este año, comenzará esa vinculación especial de la Cofradía Infantil al paso de La Burrita.

Hay una fecha en la historia de esta Cofradía en la que la decisión de quienes la regían fue determinante para que podamos disfrutar de su configuración actual, y a la que ya se ha hecho referencia en el apartado de la Hermandad del Calvario. En 1966, el Obispo Don José María Alcaráz y Alenda  firmó el decreto por el que se establecía canónicamente la Hermandad de Calvario en la Parroquia de Cristo Rey y en cuyo punto 4º establecía que “La “Cofradía Infantil”, vinculada a la Asociación-Hermandad (Calvario), podrá seguir ubicada en la Parroquia de Santa María, a juicio de su junta directiva”, decidiendo permanecer en la Parroquia de Santa María.

Tres años más tarde, en 1966, se encarga al imaginero sevillano Manuel Pineda Calderón la imagen de una dolorosa que, en principio, llevaría el nombre de Nuestra Señora de la Piedad. La Hermandad, por cuestiones económicas, no puede procesionarla y se guarda en un domicilio particular hasta el año 1973, en el que se descubre que la humedad ha hecho estragos en la policromía de la imagen y hay que someterla a una profunda restauración.

Gracias a la vinculación de los cofrades, emeritense y sevillano, Paco Domínguez y Miguel Ángel Robles con el imaginero Luis Álvarez Duarte, por entonces iniciando su prolífica trayectoria, se envía la imagen a su taller en 1975 para su restauración, que finaliza en 1976. Se da la circunstancia de que, tanto Domínguez como Robles estaban muy relacionados con la Hermandad de la Paz, la Virgen fue muy visitada por hermanos de esta cofradía e, incluso, en su estancia en la capital hispalense, se la vistió con ropas de esta bellísima imagen sevillana.

Como nota anecdótica, la Virgen del Rosario lució durante su estancia en la Capital Hispalense un precioso broche propiedad de la madre de Miguel Ángel Robles. Dicho broche, cuarenta años después, ha vuelto al ajuar de Nuestra Señora del Rosario como regalo de Robles con motivo del 50 aniversario de la Bendición de la Virgen, celebrado en 2016.

Recuperando el hilo argumental, la Virgen procesionó por primera vez en el año 1976 aunque no lo hizo en la jornada del Lunes Santo ya que la lluvia impidió la salida procesional, saliendo el Martes Santo, a las 19 horas, antes de que lo hiciera la Hermandad del Calvario .

Hasta 1978 hizo su Estación de Penitencia sin palio. En este año luciría un palio en color blanco con los varales adquiridos a la Cofradía Ferroviaria y que nunca llegó a lucir la Virgen de la Esperanza. La Virgen del Rosario lucía, por tanto, el primero de los cuatro palios que, hasta el día de hoy, ha tenido. Ese mismo año se nombró a la Policía Municipal “Escolta de Honor de Nuestra Señora del Rosario”

El año 1978 fue especial para la Cofradía Infantil. El 28 de marzo de ese año recibían la aceptación por parte de S.M. El Rey del nombramiento de S.A.R. el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, como Hermano Mayor Honorifico de la Cofradía. Desde entonces la Hermandad ostenta el título de Real. Como obsequio por la aceptación, la Junta de Gobierno celebrada el 20 de abril de 1978 aprueba que se le remita una túnica, unas zapatillas, un escudo de la Hermandad y un álbum de fotografías

Retomando la cuestión de los palios de Nuestra Señora del Rosario, la cofradía decidió en 1982, coincidiendo con el cambio del candelero a la Virgen, que también es obra de Luis Álvarez Duarte, cambiar el color del palio a uno en rojo, rompiendo con la norma no escrita de que el palio y el manto deben coincidir en color.

Además, le regalaron en Sevilla una pintura sobre tabla de gran valor en la que se representa la Asunción y que, según apunta el propio donante, -Manuel Robles Machado, fundador de la Cofradía de la Paz de Sevilla y padre de Miguel Ángel Robles, muy vinculado a la Cofradía y, en especial, a la Virgen del Rosario,- pudo ser la antigua gloria del palio de la Virgen de las Aguas, de la Hermandad del Museo de Sevilla. Coincidiendo con esta segunda estancia en Sevilla, la Junta de Gobierno aprovechó para encargar a los Hermanos Delgado López la ejecución de la orfebrería del techo de palio.

En el año 1986, con el fin de incluir un acto que suponga un momento de unión de toda la Cofradía en torno a la Virgen, comienzan a realizar el rezo de la Salve a la Virgen del Rosario en la Plaza de España.

La Hermandad decidió la venta, en el año 1987, del Paso completo del Beso de Judas a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Santísima Virgen de los Dolores de la vecina localidad de Calamonte donde, en la actualidad, procesiona tal y como lo hacía en el Lunes Santo emeritense.

Parte de los ingresos obtenidos, 75.000 pesetas , se emplearon en el rescate de la imagen del Santísimo Cristo de las Injurias, hasta entonces denominado Cristo de las Aguas. Una escultura de medio cuerpo del imaginero sevillano Blas Molner  que se encontraba en una hornacina del atrio de la parroquia de Santa María, donde se encuentra el actual cabildo de la Concatedral.

En un principio, la Cofradía barajó la posibilidad de procesionarlo en la madrugada del Jueves al Viernes Santo, tal y como se solicitó previo acuerdo de la Junta de Gobierno celebrada el 20 de enero de 1988 para solicitar permiso al entonces párroco y Arcipreste D. Pedro Antonio Rodríguez de Tena.

El Arcipreste no aceptó la propuesta alegando que durante todo el día de Jueves Santo la parroquia está dedicada a la preparación de los cultos.

Realizan sus estaciones de Penitencia el Domingo de Ramos y Lunes Santo.

Texto extraído del Libro “La vida en una semana” del periodista Mario Hernández.

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